“El mayor logro en estos 10 años fue la permanencia”

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Elbio Ferrario es director del Museo de la Memoria de Montevideo. Además, integra la Asociación de Amigas y Amigos del Museo. Institución y Asociación caminan a la par desde hace 10 años, aquí una mirada de quien aporta a la construcción de Memoria desde un lugar singular.

¿Cuáles son las complejidades y las virtudes del doble rol que ocupás: como director del Museo y como integrante de la Asociación de Amigas y Amigos del Mume?

En los hechos esas dos partes se han compaginado bastante bien. Al principio se generaban tensiones: ¿cuál era el rol de la Asociación? ¿cuál era el rol del Museo? Luego de trabajar se fue aclarando: el Museo tiene un rol institucional, depende de la Intendencia de Montevideo, y la Asociación es la que le da los contenidos. Mas allá de que el Museo tenga que cumplir con normas y requisitos, también es cierto que la Intendencia deja bastante libertad de acción para que dentro de ciertos márgenes generales el Museo se desenvuelva; por lo cual perfectamente todos los aportes de la Asociación se han llevado adelante.

“Es parte de una concepción museística actual: todos los Museos tienen que tener una comunidad que los sostenga, los rodee. Museos aislados de la comunidad, no lo concebimos. La Asociación siempre encajó perfectamente en ese rol de ser la comunidad que rodea al Museo”

A mi en lo personal no me trajo tensiones. Yo vine desde el movimiento civil y me inserté dentro de la Intendencia, pero no fue inverso. Vine impulsando desde la sociedad civil las políticas de memoria, las mismas asociaciones me proponen como director del museo, luego se da un concurso formal y lo gano; pero vengo del ámbito de las organizaciones sociales.

Pensando en los últimos años de la Asociación y del Museo ¿cuáles han sido los principales proyectos?

El primer proyecto fue la permanencia, fue lo más duro de pelear porque el Museo salió porque hubo una presencia y empuje importante de las asociaciones, pero salió sin presupuesto. Hubo un período de existencia donde sobrevivimos como se pudo. Haber podido sobrevivir un quinquenio sin presupuesto fue el gran logro de ese período. El otro logro importante fue haberse insertado internacionalmente. El Museo integra una Red Internacional de Sitios donde establece sus vínculos e intercambios con museos e instituciones similares.

Lo otro fue insertarse en el barrio, que se fue logrando con mucho esfuerzo. En este momento, con la creación del archivo oral en formato audiovisual y la propuesta de trabajar en Sitios de Memoria Territoriales, son los proyectos para un salto que estamos dando de aquí a los próximos años.

“Nosotros desde el Museo nos proponemos el trabajo en el “300 Carlos” que está territorialmente cercano, no como un trabajo exclusivo del Museo sino creando una mesa de trabajo en el barrio”

 

El proyecto del archivo oral creo que es un gran desafío que tenemos ahora entre manos. Desde los inicios estuvo la idea de crear un archivo oral, pero nunca habíamos podido concretar. Siempre el problema de cómo se hace. Al final, instrumentamos una forma sencilla con pocos recursos donde los compañeros que están trabajando, funcionarios del Museo y otros que no, están recibiendo un pago mínimo por su trabajo.

¿Balances y expectativas de estos 10 años?

El Museo ha logrado insertarse, existir, ser parte de una política pública. Estamos recibiendo alrededor de 6.000, 7.000 estudiantes por año en visitas guiadas y te diría que es casi la única política pública de Memoria. En el ultimo año ha empezado a surgir con la política de las Marcas (de la Memoria) desde el MEC, otra política, pero durante mucho tiempo el Museo ha sido la única.

La gran expectativa para el 2017 es establecer un plan de trabajo para el “300 Carlos”. Que es como un sitio emblemático de la represión que está invisibilizado, a pesar de que se sabe lo que fue, en realidad en la conciencia ciudadana está invisible. La gran expectativa es lograr establecer un plan de trabajo para este sitio, junto con el barrio.

¿Considerás que tienen algún otro debe o pendiente en relación a Memoria sobre pasado reciente?

Tenemos una memoria de lo cotidiano que todavía no hemos sistematizado. Es un debe del Museo que también se planteó desde el comienzo: un espacio de la memoria cotidiana, de lo que pasó en la dictadura a nivel general de la población. A veces recordamos los hechos relevantes pero nos olvidamos que toda la población sufrió el terrorismo de Estado. Un debe que tenemos que empezar a trabajar es esa memoria de lo que pasó con la gente común, que no era militante, durante la dictadura.

¿Qué le dirías a un uruguayo o uruguaya que no conoce el Museo aún? ¿Por qué tiene que visitarlo?

Tendría que ir porque es parte de nuestra identidad, como personas, como país. Lo que nos pasó y lo que nos sigue pasando. Hoy hablábamos de qué término usamos: si memoria del pasado reciente… la idea es una memoria del presente, porque estamos construyendo una memoria desde ahora. Tenemos que construirla con los hechos que nos preocupan ahora. Sería nuestra identidad de lo que nos pasó pero en relación a lo que nos importa ahora. Tendría que visitar el Museo para ver qué aporta su visita a la problemática actual. Ahora tenemos, por ejemplo, la violencia terrible de género, el Museo toma ese tema, cómo lo toma, cómo lo puede visibilizar más para que esté presente.

Durante todo el 2017 la Asociación de Amigas y Amigos del Mume y el Museo de la Memoria realizarán actividades conmemorando los 10 años de fundación.

Museo de la Memoria.
Abierto: Lunes a Sábados de 12:00 a 18:00 hs  | Av. de las Instrucciones 1057 esq. Bvar. José Batlle y Ordoñez. Tel. (+598) 2355 58 91

 

Contenidos y Entrevista: Romina Verrua