“Guardavidas”. No te Olvides. Nº 16.

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Una revista sobre Memoria.
Realizada por la Asociación de Amigas y Amigos del Mume.

Editorial:

“Otras madres quizá se preocupen más ahora”

Con estas palabras explica su decisión Ariel Cancela, el fiscal que pidió el procesamiento con prisión para las madres de tres adolescentes involucrados en un asesinato. Se dobla la apuesta. Cárcel para quienes cometieron el delito y cárcel para quienes debieron evitarlo. ¿Las madres debieron evitarlo? ¿Pudieron evitarlo?
No nos detendremos en  la sorprendente presunción de que si estas madres hubieran cumplido con “los deberes de asistencia inherentes a la patria potestad” (*) el delito se hubiera evitado. La cuestión que aquí aparece  es cómo distribuir las cuotas de responsabilidad frente a hechos de esta naturaleza. Pensar cuánto nos preocupa como sociedad “la salud moral o intelectual” de los niños y adolescentes. Y más allá aún, qué lugar ocupa en nuestras vidas el cuidado de cada uno de nosotros. El cuidado de sí mismo y de los demás como una unidad indivisible que incluye el mundo que habitamos.
La impactante realidad de los niños condenados por la justicia militar en Palestina se acompasa con la suerte de los llamados jóvenes infractores uruguayos.  Culpables primero de crecer en el lugar equivocado y culpables también por reproducir la lógica de violencia que les fuera impuesta. Descuidados siempre, postergada siempre su “salud moral o intelectual”.
El Estado encarcela a quienes incurren en una ilegalidad pero incumple la ley al negar los objetivos y las condiciones de reclusión que la ley establece, incumple sus deberes de asistencia a los sectores más vulnerables y perpetúa la injusticia. Lo aceptamos sin indignarnos. Centrar el problema en penalizar el delito, reflexiona uno de nuestros articulistas, nos desvía de la pregunta fundamental: ¿cómo se construye un delincuente? Nos invita luego a pensarnos como resultado de nuestras interacciones. Un camino que nos permite imaginar alternativas al castigo y ensayar nuevas  interacciones que construyan nuevas identidades.
El mismo vértigo, la misma falta de reflexión y de conciencia colectiva nos lleva a descuidar también el mundo en que vivimos. Uruguay se apronta para un nuevo salto al vacío en materia ambiental: el fracking.  El giro de las compañías petroleras hacia la explotación de hidrocarburos no convencionales, resistido en muchas partes del mundo, en Uruguay es visto como una fuente de prosperidad y autonomía energética. Los intereses de las grandes empresas confluyen con los intereses de Estados Unidos de influir en las políticas energéticas de otros países.
De la misma manera ambos intereses convergen en el mundo de la computación, por eso iniciamos en este número una reflexión sobre las tecnologías de la comunicación abordando el tema software libre. Una iniciativa que busca garantizar las libertades de los usuarios y protegerlos de eventuales espionajes industriales, comerciales o políticos.
La idea de espionaje no puede estar ausente a la hora de evaluar la compra de un sistema para la interferencia telefónica y de transito de información electrónica por parte del Ministerio del Interior. Iniciativa que podríamos incluir en una política más amplia de vulneración de derechos.
Insistimos en temas vinculados a la seguridad analizando la institución policial y las necesarias reformas estructurales en pos de aumentar su efectividad y adecuarse a una concepción democrática de su función.
Dedicamos, como siempre, un espacio para la educación en un análisis que trasciende los lugares comunes que han simplificado la discusión pública entre docentes y gobierno y que recoge propuestas que apuntan a la mejora de la enseñanza pública en el largo plazo, única medida posible para evaluar resultados.
A 40 años de los golpes de Estado en Chile y  Uruguay la Udelar realizó una serie de mesas de reflexión sobre el tema. Recogemos lo expresado por quienes se refirieron al proceso chileno. Recordamos también los 30 años del ayuno de SERPAJ, un hecho que marcó la resistencia en los últimos años de dictadura en nuestro país. Y conocemos los esfuerzos por quebrar la impunidad en Brasil y en particular,  el de los jóvenes de la llamada tercera generación de memoria.
Llegamos a Santa Lucía para conversar con los jóvenes del espacio Carlos Alfredo Rodríguez Mercader, un centro cultural comunitario, autogestionado, en el cual se relacionan varias organizaciones de la zona. Jóvenes que saludan con efusión, miran directo a los ojos, se ríen, hablan de hacer un mundo mejor. Se respetan, se valoran. Se suman a la inagotable marea de rebeldía que mueve la historia.

 

(*) Código Penal. Artículo 279.B.
(Omisión de los deberes inherentes a la patria potestad)
El que omitiere el cumplimiento de los deberes de asistencia inherentes a la patria potestad poniendo en peligro la salud moral o intelectual del hijo menor será castigado con tres meses de prisión a cuatro años de penitenciaría.

Revista nº 16. Año 2013