Torcerle el brazo al tiempo

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Octavio Nadal sobre Sitios de Memoria Chile

La Red de Sitios de Memoria de Uruguay impulsó la presentación de una Ley que ampare la preservación de estos espacios. Hoy avanza en reflexionar y capacitarse sobre la gestión de Sitios a partir de otras experiencias, esta vez con organizaciones chilenas.

La Red de Sitios de Memoria nació en 2016 con el objetivo de avanzar en relación a la conformación de Sitios de Memoria, que implica la visibilización de espacios de resistencia y de centros de detención y tortura, de la última dictadura militar. Organizaciones de diferentes puntos del país convergen en múltiples encuentros a fin de dar respuesta conjunta a lo que se considera una deuda pendiente. En este marco, se avanzó en la redacción de una propuesta de Ley que ingresó al Parlamento el 29 de junio pasado, de la mano del senador Marcos Carámbula.
El tiempo avanza, preocupa el deterioro y, en algunos casos, transformación de espacios que debieran preservarse como Sitios de Memoria. En ese sentido, desde la Red se mantienen diálogos con otras experiencias de Latinoamérica, como Memoria Abierta, de Argentina, entre otras.

Intercambios Red de Sitios de Memoria

 

Conociendo la experiencia chilena

En el marco de esta búsqueda, el antropólogo de larga trayectoria en trabajo sobre derechos humanos, miembro del equipo del Museo de la Memoria y de la Red, Octavio Nadal, viajó al Segundo Ciclo de Formación en Gestión Cultural con Sitios de Memoria, que se desarrolló en Valparaíso, Chile. La actividad, impulsada por el Consejo Nacional de la Cultura y las Artes (CNCA), se desarrolló durante los días 4, 5 y 6 de julio pasados. El objetivo del viaje consistió en adentrarse en logros y dificultades que las organizaciones del país transandino vienen teniendo en relación a la gestión de los Sitios de Memoria, para orientar los pasos a seguir de la Red de Sitios local. A su regreso, el 9 de agosto pasado, el especialista ofreció una capacitación a miembros de la Red en el Museo de la Memoria.

La idea de gestión cultural, tal como aclaró Octavio Nadal al comienzo de la capacitación, nació ligada a conceptos de gestión de otro tipo de bienes culturales. El interés y desafío compartidos, giran en torno al enfoque particular necesario a la hora de pensar en gestionar Sitios de Memoria.

Chile Gestión de Sitios de Memoria

El caso chileno se asemeja al uruguayo en que son las organizaciones de derechos humanos las que comenzaron a exigir al Estado que garantice la “conservación, puesta en valor y no deterioro” de estos lugares. Los cuales pueden ser construcciones (centros clandestinos de detención y tortura, o de otras modalidades de exterminio) o bien `lugares topológicos´, esto es: lugares en el espacio. “Puede ser la esquina, una calle, pero no está señalado, es necesario ordenar ese espacio, ya que si uno construye algo allí, el lugar se ve afectado”, compartió Nadal.

La motivación de las organizaciones chilenas nació de identificar el “deterioro de los bienes culturales, que indefectiblemente estaban siendo agredidos por los procesos de destrucción humana”. En esos descuidos, agresiones y transformaciones se avanza en la ruptura de los rastros materiales de la historia, y en la construcción de memoria colectiva. De manera similar lo considera la Red de Sitios local.

Existe una particularidad social y cultural del país vecino que consiste en la existencia de comunidades mapuches en el territorio. En relación al vínculo con ellas, es “un diálogo que no se ha sintonizado lo suficiente”. Según explicó Octavio Nadal, mientras las organizaciones de derechos humanos hacen referencia a las violaciones acontecidas, sobre todo, durante la última dictadura militar; para los pueblos originarios, este es solo un hito más que se suma a la larga lista de violencias a las que se han visto expuestos desde que los colonizadores pisaron América.

 

Guías para diseñar planes de gestión

El encuentro estaba destinado, fundamentalmente, a compartir sentidos sobre la gestión de Sitios, a la vez que pensar y compartir herramientas entre las organizaciones chilenas. Octavio Nadal procuró conocer algunos de los pasos del proceso que estas dieron en los comienzos y de los desafíos actuales, para compartirlos aquí. Así, en la reunión organizada en el Museo de la Memoria, profundizó que en Chile fueron las organizaciones quienes exigieron al Estado: apoyar instituciones civiles con trayectoria en defensa de los derechos humanos de las víctimas, el compromiso de brindar herramientas necesarias, la creación del CNCA y el compromiso de reparación simbólica. Al mismo tiempo, definieron que esta demanda no implicaba a las organizaciones y comunidades desligarse del proceso. El rol impulsor y de gestión de la comunidad es fundamental e irreemplazable.

En este proceso, las organizaciones establecieron algunos `pasos imprescindibles´ a la hora de pensar un Sitio de Memoria: conformación de un equipo humano, diseño de un plan de trabajo (a corto, mediano y largo plazo), reconocimiento público, puesta en práctica y actualización del plan.

Charla Red de Sitios Memoria

Además, identificaron como paso importante la realización de un mapa de actores a fin de identificar aliados para la gestión del Sitio: organizaciones de la sociedad civil, del Estado, internacionales, espacios de difusión, programas de formación, entre otros. En el mismo sentido, pudieron identificar dimensiones importantes a ser tenidas en cuenta para la sostenibilidad de los Sitios: ética, política, operacional, social y de gestión cultural. Esta última, incluye el diseño de instrumentos, la gestión en si misma y la presencia de personas creativas que dirijan la gestión. Finalmente, el antropólogo compartió un análisis de situación de los Sitios chilenos que ya existen. Los cuales son clasificados por las organizaciones como:
Bajo: identificado pero sin organización
Medio: con gestión ad honorem
Alto: con organizaciones, roles, recursos y de gestión público-privada
Experto: con equipo multidisciplinario, programación anual, banco de proyectos, profesionalización de los equipos.

Al cierre de la capacitación, Nadal compartió imágenes del trabajo que se está realizando en Pisagua, al norte de Chile, para preservar lo que fuera un Campo de Prisioneros, inaugurado en 1940 para comunistas y reinagurado en 1973 para militantes partidarios del derrocado Salvador Allende, en ambos períodos bajo la dirección de Augusto Pinochet.

Esta instancia de formación forma parte de los múltiples y variados esfuerzos, que viene realizando la Red de Sitios de Memoria uruguaya a fin de ganar algunas de las batallas pendientes antes que el tiempo, y la desidia, borren las huellas de la historia.

 

Romina Verrua